Rafael “Falo” Espino: “estamos ante un nuevo regímen, no ante un nuevo gobierno”, señala.

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Tras una breve presentación de parte de Juan Carlos Chávez, ante un salón lleno de comensales en donde habia de dulce, de chile y de manteca, en el San Francisco Country Club de esta ciudad capital, inició la charla del Consejero de Pemex, la cual era sobre “la política tributaria del actual gobierno”, pero en donde la mayoría de los asistentes entendían que era la presentación de Rafaél “Falo” Espino como un aspirante a la gubernatura de la entidad para el 2021.

“Lo primero que habría que decir es que estamos ante un cambio de política tributaria de un nuevo régimen” señala Rafaél “Falo” Espino y de inmediato quienes lo escuchaban empezaron a poner atención pues esa declaración encierra mucho y es una declración de partes de quienes creen que este es el inicio de un giro de 180 grados para el país y con la vista puesta en el futuro a mediano y largo plazo.

Explicó que desde los tiempos de Adolfo Díaz Ordaz, México empezó a cambiar, hasta llegar en los setentas al neoliberalismo en donde se tenía la idea de que generar riqueza en los grupos empresariales se podría generar riqueza en el país y aunque hubo beneficios con esa apertura, “la verdad es que el modelo empezó a desgastarse por la falta adecuada de una buena distribución de la riqueza”.

Espino señaló que el crecimiento de tazas al 6%, con un incremento mínimo en el PIB, con el agravante de que la riqueza se concentró en muy pocas manos, pues solo el 1% de la población del país mantiene prácticamente toda la riqueza no era el rumbo que teníamos que seguir.

El Consejero de Pemex, dijo que entender esa realidad y buscar que el ciudadano fuera bien remunerado fue la base de las ofertas políticas de Andrés Manuel López Obrador y que el hartazgo de la población fue el que permitió que en el 2018 se diera un cambio no de gobierno y sí de régimen.

No ahorró señalar que los cambios que se plantean con este cambio de régimen son muy difíciles y que hay un escenario económico donde en los últimos 36 años fue cuando se empezó a señalar de forma insistente el fenómeno de la corrupción y que es ese mal el que hace que ningún sistema o gobierno pueda aguantar, “pues la corrupción evita que se realicen los proyectos en turno, ni los proyectos que realiza el sector empresarial, pues la corrupción cuesta demasiado y ahoga todo”.

“Ese es el principal problema que había que atender, por eso era sumamente importante que el nuevo líder no tuviera una sola tacha en su pasado que lo ligara a la corrupción”, sostuvo.

Dijo que en el 2006, fue un proceso elección muy criticable, que en el 2012 llega Peña Nieto y toda una ola de corrupción que fue la que al final le permitió llegar a AMLO, ante el hartazgo ciudadano del 2018.

Explicó que hay voces que dicen que se está errando el camino, que no se está cumpliendo con lo que se prometió en campaña, “pero esto no es así, se está haciendo todo lo necesario para cumplir y por eso son necesarias las nuevas políticas fiscales para cambiar y sortear lo que sigue en los próximos cinco o seis años, que sean la base del futuro”.

Espino dijo que viene una guerra comercial con China, que falla la circulación de dinero, recordó que AMLO prometió no crear nuevos impuestos y no subir la tasas de los impuestos ya creados y que en la política de bienestar instrumentó como eje de política social los programas del “bienestar” y que aunque son muy debatibles y hay quienes discuten si son efectivos o no, por ser transferencias de recursos a los grupos más vulnerables del país, “pero mientras los critican, resulta ser que en este momento no hay quien no los imite en los estados, independientemente del partido que sean”.

“Es muy complicado fiscalmente hablando atender todos esos programas que cuestan una doceava parte del presupuesto federal, sobre todo cuando no se quiere crear nuevos impuestos o subir las tazas de los mismos y más si tenemos la tarea titánica de eliminar todos los intereses ocultos para tener una administración pública eficiente” reconoció.

A manera de ejemplo señaló que Pemex era la catedral de la corrupción en el país y que esa corrupción es la que vuelve sumamente difícil cumplir todos las políticas publicas que se prometieron, pero que al llegar al gobierno se dieron cuenta que lo más importante era primero incorporar a las clases más necesitadas a la generación de riqueza, pero manteniendo la oferta de no crear impuestos nuevos, ni subir los que ya estaban.

“La desaceleración mundial sumada a la falta de crecimiento del país, generan críticas y sin querer justificar que hay errores, tenemos que resaltar que el combate a la corrupción es la bandera de este nuevo régimen que está dando resultado y es en lo que no debemos de echarnos para atrás y es que México debe de ser un país en donde se castigue a los que no se conduzcan de forma adecuada y honesta y mientras eso no lo logremos, es que se tiene que recurrir a modificar el marco regulatorio del país”, agregó.

Sostuvo que las obras que se han propuesto por el gobierno de AMLO, como lo es el tren Maya, el aeropuerto de Santa Lucia, los proyectos de reforestación y todos esos darán resultados a mediano plazo, pero si reconoció que les ha faltado gente para ponerlos al frente de la instrumentación de esos proyectos.

Contó que para obtener esos recursos que la cuarta transformación necesitaba se basó en varios ejes, entre ellos:

1.- Revisar la base de contribuyentes y ver quienes no estaban pagando lo que tenían que pagar. En ese punto habló de la existencia de plataformas digitales, que trabajan en el país y no pagan impuestos, aun y cuando la ley del impuesto sobre la renta señala que todo aquel que tiene creación de riqueza en México deben de pagar impuestos, ejemplo de ello sería UBER, quien ya esta pagando esos impuestos.

2.- La revisión de los gastos fiscales, que es un subsidio que se da a una parte especifica de una actividad económica. Y se hizo una revisión de los subsidios y se toparon con que los 23 más grandes grupos empresariales del país son los que más beneficios recibían y es por eso que el presidente ordenó eliminar todas las condonaciones de impuestos y es que esas condonaciones eran atroces y generan un boquete financiero enorme para el país.

“En este momento hay 15 grupos que deben 20 mil millones de pesos y que si esos pagan, con eso basta para pagar todos los programas sociales de este nuevo régimen”, y tras darlo a conocer, Rafael Espino, sostuvo que esos descuentos dañan enormemente al país. “Pero eso ya se acabó, porque no puede seguir siendo”.

3.- No endeudar más al país, “es una política publica que nos ayuda a que en términos reales no se pague más por el servicio de la deuda o para que no se contrate más deuda”.

Dijo que la actual administración no ha caído en el error de pedir prestado para generar una falsa idea de mejora económica. “Pero además se respeta el libre mercado con reglas claras en donde no exista esa realidad que tanto daño nos hizo como lo es que hubiera acaparadores de la riqueza”.

Al tocar el tema del mercado de las facturas falsas, sostuvo que esa actividad es la que generaba un acto abierto de simulación y de defraudación fiscal y que fue por ese motivo que se hizo la reforma para terminar con ese robo y se etiqueto a esa actividad como delincuencia organizada.

Comentó que la actual administración quiere evitar se siga dando el outsorsing despiadado que erosiona la formalidad y que afecta de forma grave los ingresos de los trabajadores a quienes se mantiene con sueldos paupérrimos, pero además el boquete que genera a los ingresos federales era de hasta un 8% del presupuesto anual.

La charla derivó a diversos temas, pero el centro de ellos era sostener que el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador, “aunque comete errores innegables”, lo que busca es generar una base legal para el pago de impuestos evitar la fuga de recursos, tener una mejor distribución de la riqueza y acabar con la corrupción.