VIDEO: Revelan imágenes inéditas de ‘El Chapo’ dentro de la cárcel

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En las imágenes se puede ver a Joaquín Guzmán Loera en los primeros minutos tras su detención en 2016.

Y tal como lo enuncia Latinus en sus primeras líneas: esto no se trata de una serie, sino de la vida real. Todos recordamos la noche del 8 de enero del recién llegado año 2016, pues esa fecha, luego de dos fugas, se capturaba por tercera ocasión a Joaquín Guzmán Loera, ‘El Chapo’.

Este día se dieron a conocer imágenes inéditas por parte de Latinus, en donde se aprecia durante siete minutos el interrogatorio realizado al narcotraficante mexicano, tras ser ingresado al penal del Altiplano.

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Se observa incluso cómo es que fue rasurado

Por más intrascendente que pueda parecer, los primeros minutos tras la captura de ‘El Chapo’ y luego de ser ingresado a esta cárcel de máxima seguridad, es importante que los conozcamos para entender ciertos factores sociales en dentro del narcotráfico en México y de cómo es que se comportan los líderes al ser aprehendidos.

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En las imágenes podemos observar cómo es que a Guzmán Loera le proporcionan el número 3870 para posteriormente otorgarle su uniforme, siempre teniendo la cabeza baja. Como marca el reglamento de reclusión, el capo originario de Badiraguato fue rapado y rasurado.

Es entonces cuando comienza el interrogatorio de rutina, mostrado en exclusiva por Latinus. “¿Qué les importa el segundo nombre?”, responde ‘El Chapo’ cuando se le cuestiona si tiene un segundo nombre, además de Joaquín.

‘Con la que estoy casado se llama Alejandrina, pero con quien vivo es con Emma’

Posteriormente al cuestionamiento sobre su edad y lugar de nacimiento, así como su nombre completo, a Guzmán Loera se le cuestiona sobre su estado civil. Responde que es casado y al preguntársele por el nombre de su cónyuge, responde de esta manera: “Con la que estoy casado es Alejandrina Salazar Hernández, pero con la que vivo es con Emma Coronel Aispuro”.

A lo largo del video se le aprecia tranquilo, aunque siempre con la cabeza agachada, limpiándose las manos para quitarse la tinta con la que plasmó sus huellas digitales al momento de su ingreso al penal del Altiplano.