Teletrabajo en México, ¿tu jefe te paga el internet, el teléfono o la luz?

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Hacer home office antes de la pandemia parecía un regalo divino reservado para los empleados de alguna empresa tecnológica, un sueño inalcanzable para la mayoría de los “godines”, pero eso cambió en marzo del 2020 con la pandemia mundial.

La emergencia sanitaria mandó a mucha gente a sus casas y la obligó a improvisar áreas de trabajo en la cocina o en un rincón de la sala. Desde entonces, la experiencia del trabajo a distancia ha variado según el espacio, los recursos y la naturaleza de la labor que se desempeña de forma individual.

En tu caso, ¿tenías laptop propia, un escritorio o una silla ergonómica en tu hogar para poder trabajar desde ahí y evitar contagiarte de COVID-19?, ¿cómo viviste esas primeras semanas trabajando desde casa compartiendo tu nueva oficina con el resto de tu familia o tus hijos?

A más de un año de ese cambio radical, hay señales claras de que el futuro del trabajo cambió para siempre. Por ejemplo, una encuesta global hecha por Steelcase a 32 mil personas en 10 países indica que más del 50% espera seguir trabajando desde casa por lo menos un día a la semana y que para muchas empresas el trabajo híbrido se convertirá en la norma después de que se levanten las restricciones de seguridad derivadas de la pandemia por COVID-19.

Teletrabajo en México, ¿qué dice la ley?

En nuestro país, el 12 de enero de 2021 entraron en vigor las reformas al Artículo 311 de la Ley Federal del Trabajo en materia de teletrabajo o home office y las obligaciones que tanto empleadores como trabajadores debían cumplir.

Cabe destacar que las disposiciones son para aquellas relaciones laborales que se desarrollen más del 40% del tiempo en el domicilio de la persona trabajadora bajo la modalidad de teletrabajo o en el domicilio elegido por ellas.

Entre las nuevas obligaciones para las empresas se encuentran:

  • Proporcionar, instalar y encargarse del mantenimiento de los equipos necesarios para el teletrabajo. Por ejemplo: el equipo de cómputo, sillas ergonómicas, impresoras, entre otros
  • Recibir oportunamente el trabajo y pagar los salarios en la forma y fechas estipuladas
  • Asumir los costos derivados del trabajo a través de la modalidad de teletrabajo, incluyendo, en su caso, el pago de servicios de telecomunicación y la parte proporcional de electricidad
  • Implementar mecanismos que preserven la seguridad de la información y datos utilizados por las personas trabajadoras
  • Respetar el derecho a la desconexión de las personas al término de la jornada laboral e inscribirlas al régimen obligatorio de la seguridad social
  • Promover el equilibrio de la relación laboral de las personas trabajadoras, a fin de que gocen de un trabajo digno o decente y de igualdad de trato en cuanto a remuneración, capacitación, formación y seguridad social
  • Se deberá observar una perspectiva de género que permita conciliar la vida personal y la disponibilidad de las personas trabajadoras

¿Qué acciones y soluciones surgieron a partir de esto?

En entrevista para +Dinero, Francis Covarrubias, gerente de producto de Sodexo en México, indicó que tanto esta reforma, como la entrada en vigor de la Norma Oficial Mexicana (NOM 035) en 2019 —la cual obliga a las empresas a atender los riesgos psicosociales que se puedan presentar en los espacios de trabajo— son una muestra del cambio en la cultura organizacional que desde hace algunos años busca promover el bienestar del trabajador y dejar de verlo como un número más en la nómina.

“Desde antes de la pandemia hubo empresas que se acercaron a nosotros para sopesar la posibilidad de implementar herramientas de teletrabajo que favorecieran la calidad de vida de sus colaboradores. Sin embargo, la semana en que entró en vigor la reforma a la ley en esa materia llegaron 20 empresas más. Tuvimos que desarrollar rápidamente una herramienta 100% digital y de uso amigable para esas farmacéuticas, empresas de tecnología, de servicios e incluso financieras que buscaban un producto que les permitiera cumplir con la regulación. Sin duda eso fue determinante”, señaló Covarrubias.

El traslado de las actividades de la oficina a la casa aumentó los costos de telefonía, luz e internet y el recorte de salarios en muchos casos dificultó el panorama. La solución tenía que buscar un equilibrio en los gastos que las empresas debían absorber por concepto de teletrabajo.

Sodexo optó por lanzar una plataforma digital que brinda a los trabajadores un saldo a favor el cual pueden usar para pagar servicios a elegir de un directorio de opciones (luz, internet, teléfono) y dar de alta una tarjeta de débito o crédito para cubrir la cantidad restante.

“Hay empresas que resuelven la parte de los servicios y brindan saldos de 300 a 350 pesos mensuales, hay otras que buscan cubrir servicios adicionales y llegan a montos cercanos a los 700 pesos. Actualmente tenemos 1,780 usuarios activos que pertenecen a cerca de seis empresas y hay otras dándose de alta. Tenemos visualizado contar con nueve mil membresías para agosto de este año”, señaló la gerente.

Con el avance de los programas de vacunación en México y alrededor del mundo, el debate global acerca del futuro de las oficinas está más que en boga. La pandemia dio un vuelco a la vida laboral de los millones de trabajadores que han pasado alrededor de 15 meses en casa sentados frente a una computadora. Y aunque herramientas como las de Sodexo ahora son vistas como una prestación superior, tanto el marco de la legislación como el avance que tendrá esta u otras plataformas definirán la manera en que las compañías buscarán quedarse con el capital humano de excelencia.

“Nosotros todos los días estamos en contacto con empresas que están muy comprometidas con el bienestar de sus equipos, que incluso compiten por el mejor talento brindando un paquete de prestaciones robusto. Ellos quieren tener lo mejor de lo mejor y ven en herramientas como la nuestra una buena forma de reclutar y retener a sus colaboradores. La clave siempre es esa preocupación por la calidad de vida de las personas que contratan”, finalizó Francis Covarrubias.