Renuncia por amor… o miedo a perder la libertad? Crónica de una renuncia anunciada

0
785

Me voy por amor… dijo con voz cortada…
La libertad sin lugar a dudas su objetivo…
Defenestrado y con un uniforme naranja en su futuro…

Es la crónica de una renuncia anunciada y lo que es peor, desde hace meses muchas voces lo cantaban, Luis Fierro tenía que haber renunciado hace semanas, no muchas, pero si hace cuando menos unas 13 o 14 semanas, hay quienes dicen que lo debió hacer la siguiente semana pasado el domingo 6 de junio, cuando las urnas cantaron el triunfo de Maru Campos, pero la indolencia, la soberbia y la estupidez juntas, son muy malas consejeras y por eso Luis Fierro Ramírez estiró la liga hasta reventarla.

Incluso tuvo la osadía de salir a medios en entrevistas y en comunicados anunciando su aferramiento a no renunciar, “no hay motivo, estamos trabajando”, repetía como si de un maltrata se tratara quien hasta el día de hoy cobró como Rector de la Universidad Autónoma de Chihuahua.

La resistencia al cambio fue con una obsesión tozuda digna de un jumento orejano, todas las peleó, todas las perdió y era derrotado y ni así comprendía lo que sucedía en su entorno, quizá las insolaciones buscando tesoros en los cerros, o las noches de desvelo trepado en esos mismos cerros tratando de hacer algún contacto con los Asgardianos -esos marcianitos grises que dicen son bien buena onda- o cualquier otra raza interplanetaria que ande paseando aquí cerca, o los desvelos en torno al pentagrama y la ouija contactando espíritus chocarreros, no le permitían ver la realidad que estaba por atropellarlo.

Su equipo fue desmantelado, y él se negaba a firmar el documento que hacia validos esos cambios, es decir, iba y en la mesa aceptaba sus culpas y entrega la plaza, pero luego trataba de escurrir el bulto y renegociar los términos, sin entender que era una rendición firmada y aceptada.

Para colmo Luis Fierro ya derrotado a finales de la semana pasada les presumía a un grupo de empresarios que el modelo educativo que él impuso en la Universidad y el cual tenía a punto del colapso a la Uach, ya había sido aceptado por Sylvia Schmelkes del Valle, vicerrectora académica de la Universidad Iberoamericana, para que formará parte de un documento global sobre la educación sostenible, elaborado por un grupo de expertos de la Unesco para presentarse en la Conferencia Mundial de Educación Superior que habrá de realizarse en Barcelona en mayo de 2022.

Esto a pesar de que él mismo había anunciado la reversa del llamado Modelo Educativo para el Desarrollo Sostenible.

Es decir a principios de noviembre Luis Fierro dio por muerto y enterrado ese modelo, pero 15 días después, el 17 de noviembre, recibe la misiva de la Ibero y va y la presume ante un grupo de empresarios, entre los cuales había dos o tres muy cercanos a Palacio que acudieron a pedirle información a la Gobernadora sobre el tema, pues ellos estaban informados de que ese modelo educativo ya se había establecido había que echarlo abajo.

Total, Luis Fierro caminó por semanas en la cuerda floja, haciendo malabares y contando medias verdades y mentiras completas.

Todavía durante esta semana, ordenó se difundirá un comunicado de prensa oficial, en donde señala que él no tenía pensado firmar su renuncia y que no había motivo para pensar que sucediera algo así.

Pero a fuerte ya estaba echada, desde el momento mismo en que se difundió que este viernes s realizaría una reunión del Consejo Universitario, la noticia era clara, esa sesión era para que él presentara su renuncia y lo hizo, con un discurso que trató de ser melancólico y que al final resulta trágico, pues no es cómico escuchar a un loco de sueños guajiros y cosas irrealizables.

Hay una versión no oficial de un último diálogo sostenido entre Luis Fierro y alguien más, en donde se señala que la otra persona le dijo de manera textual, “por favor ya renuncie, entienda que no queremos llevar a la cárcel al rector de la Universidad”.

Y que Luis en su falta de entendederas políticas, pensó que le estaban concediendo el indulto, cuando la frase en cuestión es más un aviso de un hecho futuro muy cierto, al renunciar él ya no van a llevar a un rector a la Cárcel, será a un ex rector, así de simple, así de sencillo.

En su discurso de renuncia, Luis Fierro dice que renuncia por amor a la Universidad, situación que debería de ser atendida por algún especialista en siquiatra, pues él debería de entender que el amor no es para hacer daño y él le hizo mucho daño a la Uach.

Cuando se acababa la sesión del Consejo Universitario, hay quien jura que uno de los amigos más íntimos de Luis Fierro, comentó: “Luis se va tranquilo, en la mañana me platicó que anoche logró contactar a uno de los espíritus chocarreros que lo guían y que ese espíritu le aseguró que no hay un uniforme color naranja en su futuro y que su horóscopo solo habla de nuevas amistades, en un circulo mas cerrado, de seguro se va a un consejo Universitario de más alto nivel”.

Parece que es mentira… pero la crónica está inspirada en hechos reales.