Mujeres, sin certeza para volver al trabajo una vez superada la contingencia

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Las mujeres mexicanas no sólo han sido las más afectadas en cuanto número de personas en condición de desempleo y su tasa respecto a los hombres por causa de la contingencia sanitaria del covid-19, sino también son las que reportan menor certeza de poder reincorporarse al mercado laboral una vez superada la contingencia.

72.6 por ciento de las mujeres sin empleo no necesariamente podrá retomar sus actividades laborales tras la pandemia.

Así, de nueve millones 392 mil 877 mujeres que no tuvieron empleo durante el primer mes del confinamiento (abril), seis millones 820 mil 802 reportaron ser ausentes sin tener la certeza de retornar a su trabajo o encontrar uno al término de la contingencia sanitaria, reporta la Encuesta sobre el Impacto del covid-19 en el Mercado Laboral del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Esto significa que 72.6% de las mujeres desempleadas, es decir poco más de siete de cada 10, afirmó que no necesariamente se podrán incorporar a actividades laborales una vez pasada la emergencia derivada de la pandemia del covid-19.

Esta cifra contrasta con la respuesta de los hombres, pues de 6 millones 281 mil 319 desempleados que hubo en el mes de referencia, tres millones 820 mil 802 personas reportaron ser ausentes que no saben si tendrán o encontrarán actividades laborales una vez pasada la emergencia, lo que representa 61.2% del total de desempleados, es decir seis de cada 10.

61.2 por ciento de los hombres sin trabajo no sabe si encontrará o tendrá uno, una vez pasada la emergencia

Con esto, la tasa de inseguridad de retorno o incorporación al mercado laboral una vez pasada la emergencia es 11.4 puntos porcentuales superior en las mujeres a la que reportan los hombres.

El Inegi reportó que la tasa de desempleo ampliada, es decir la que considera a los desocupados que buscan un empleo (abiertos) y los que no lo buscan pero están disponibles para trabajar (disfrazados), es 43.1% de la fuerza laboral potencial en las mujeres, casi el doble que 23.5% de los hombres.

El ingreso en 46% de la población que pudo continuar trabajando, derivó en que el ingreso laboral por persona se ubicara en 2,068 pesos mensuales.

Esta cifra representa un mínimo histórico si se le compara con el ingreso laboral calculado con la ENOE, y representa un desplome de 25.5% en términos reales respecto al observado en el primer trimestre de 2020, que fue 2,777 pesos mensuales.

ACCIONES URGENTES

Dada la magnitud de la pobreza laboral durante los meses de contingencia, el organismo encargado de medir la pobreza y evaluar la política social hizo un llamado para focalizar la atención de las acciones gubernamentales en los grupos más vulnerables.

“Entre estos se encuentran los hogares cuyos miembros dependen del trabajo informal o aquellos que se ocupan en los sectores más afectados por las medidas sanitarias para contener el contagio del virus, como los sectores de servicios y comercio”.

Recordó entre las recomendaciones que ha dado son la creación de un seguro de desempleo contributivo, la renta básica ciudadana o un piso mínimo solidario.