La sociedad secreta que se se burló de la Iglesia cometiendo todo tipo de pecados

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Pecado, sacrilegio, inmoralidad y vicio eran propios del icónico Hellfire Club un grupo exclusivo que le daba rienda suelta a la más vana y baja de las pasiones.

En una época en la que la moral, la corrección y llevar una vida apegada a los estatutos eclesiásticos era imperativa, una serie de grupos de aristócratas y acaudalados encontró un espacio en el que podían quitarse las máscaras del buen samaritano y dejarse llevar por la lascivia y el desenfreno.

Su nombre oficial fue Hellfire Club y como otros grupos, se convirtió en una especie de sociedad casi secreta en la que era necesario tener un gran poder ya fuera político o económico para poder entrar durante el siglo XVIII tanto en Reino Unido como Irlanda.

El primer club oficial habría de fundarse en 1718 por el Duque de Wharton y sus amigos de la alta sociedad, aunque su nombre de Hellfire Club tan sólo lo obtuvo años después. Sin embargo desde su concepción la exclusividad era la regla y acceder requería de una difícil lista de requisitos que no cualquiera podía cumplir. En este primer club la burla hacia la religiosidad era eminente y se dice que el Diablo era su líder, aunque esto no quiere decir que en efecto fuera satanistas o le rindieran culto. La sociedad secreta que se se burló de la Iglesia cometiendo todo tipo de pecados 1

William Hogarth, Retrato de Francis Dashwood, 11º Barón le Despencer, c 1750. / Foto: Wikimedia Commons

Años más tarde el caballero Francis Dashwood fundó el que sería el club más prominente de este tipo. Ellos se reunirían en cuevas subterráneas y catacumbas en la región de Wycombe el Este. Según el reporte de Nuala McCann para la BBC, en ese sitio llevaban a cabo todo tipo de actividades riesgosas y que sin duda de ser públicas serían reprobadas por los miembros más religiosos de la sociedad o la Iglesia misma: esto incluía desde beber, flirtear con mujeres y organizar banquetes.

La burla hacia la Iglesia no sólo comenzaría en realizar actos impuros en la privacidad de sus cuevas, sino también se extendería a burlas hacia miembros eclesiásticos. Por ejemplo, David Ryan escribió para el Irish Times el caso de un miembro de uno de los clubes Irlandeses (país caracterizado por su religiosidad) que recibió a un clérigo importante totalmente desnudo.La sociedad secreta que se se burló de la Iglesia cometiendo todo tipo de pecados 2The Riot Club, película basada en una sociedad secreta del mismo tipo. / Foto: IMDb

No obstante, estos grupos no sólo condonaban las prácticas inmorales, rápidamente la decadencia dio paso a excesos que con dificultad sería aprobados incluso por aquellos que no fueran religiosos. Este club fue importante para el encubrimiento de delitos como el abuso y violación de mujeres e incluso el asesinato de personas.

«Lord Santry era civil cuando estaba sobrio. Pero cuando estaba intoxicado, como solía estar,  un lado mucho más oscuro fue revelado. Uno de sus crímenes más impactantes fue el asesinato de un sirviente enfermo y postrado a su cama. Él habría forzado al hombre desafortunado a tomar una botella entera de brandy, Santry empapó las sábanas de su cama en alcohol y las prendió, quemándolo vivo. Él escapó del castigo al comprar el silencio de los testigos».

La sociedad secreta que se se burló de la Iglesia cometiendo todo tipo de pecados 3The Riot Club, película basada en una sociedad secreta del mismo tipo. / Foto: IMDb

Estos actos hicieron que la fama del club aumentara, así como los rumores que hasta cierto punto podían exagerar algunos de los actos que se cometían como que llevaban a caso Misas Negras o invocaban a Satanás, en particular aquellos grupos que les interesaba disolver el grupo y parar su desenfreno.

La existencia de los clubes perdura hasta nuestros días, si bien algunos siempre se disolvían, se creaban nuevos, del mismo modo estas sociedades se han formado en torno a universidades y mantienen un carácter de secretismo.