El asesinato de Good y Pretti plantea interrogantes legales, tácticos y políticos sobre las prácticas policiales de los agentes del ICE.
La administración Trump afirma que los agentes federales gozan de inmunidad absoluta frente a procesos judiciales en Minneapolis. Funcionarios del Departamento de Justicia (DOJ) y del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) indicaron que las investigaciones penales sobre los asesinatos de los manifestantes de Minneapolis, Renee Good y Alex Pretti, a manos de agentes de inmigración, son inapropiadas, declarando que ambos eran terroristas nacionales.
El asesinato de Good y Pretti plantea interrogantes legales, tácticos y políticos sobre las prácticas policiales de los agentes federales.
En diciembre de 2025, el DHSl lanzó la “Operación Metro Surge” para aplicar las leyes de inmigración en Minneapolis. La operación está siendo llevada a cabo por agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Uno de los objetivos declarados de la Operación Metro Surge es arrestar a los “peores de los peores inmigrantes ilegales delincuentes”.
La Operación Metro Surge también afectó la vida de ciudadanos estadounidenses, incluyendo a los que protestan contra las medidas de control migratorio. El 7 de enero de 2026, Good, ciudadana estadounidense de 37 años y madre de tres hijos, fue asesinada a tiros en su vehículo por un agente del ICE en una calle residencial de Minneapolis. El 24 de enero de 2026, agentes de la CBP dispararon y asesinaron a Pretti, ciudadano estadounidense también de 37 años, en una vía pública de Minneapolis.
Como investigador policial y exagente especial del FBI, creo que estos casos ilustran cómo algunos agentes federales interactúan con el público de una manera que socava los principios establecidos de la actuación policial y el derecho constitucional.

















