“COVID-19 obliga Corresponsabilidad Educativa entre Maestros-Familia”: Dr. Alejandro Díaz Villalobos

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–          La política educativa en nuestro país se ha venido relajando, afirma el Dr. Díaz.

–          Maestros y familias deben unirse para exigir mejoras en el sistema educativo que se adapte a las condiciones de cada municipio.

–          Es muy difícil que un joven con oportunidad de educación se desvíe hacia actividades poco saludables o delictivas.

“La política educativa en nuestro país se ha venido relajando, por lo que es indispensable que los chihuahuenses replanteemos un proyecto de formación que incluya la corresponsabilidad entre la familia y el magisterio para la educación de nuestros hijos. Mucho más aún, cuando logremos superar la pandemia del COVID-19,” afirmó el Dr. Alejandro Díaz Villalobos, delegado de la Organización Mundial Por la Paz, ante docentes de habitantes de las zonas rurales de los municipios de Balleza, Matamoros e Hidalgo del Parral. 

El Dr. Díaz manifestó la importancia de un diálogo entre ciudadanos y maestros, que sirva para exigirle a las autoridades educativas que refuercen los programas acordes a las necesidades de cada región del estado.

“Sin dudar, el diagnóstico más certero de la familia lo tienen los maestros y las maestras, por la convivencia diaria con sus alumnos en las aulas de clase.  Debemos reconocer que su labor es fundamental para diagnosticar y, a la vez, reforzar las bases académicas, morales y afectivas que se imparten en casa,” dijo el Dr. Díaz. 

Por su parte, los docentes expusieron que la educación en la zona rural está desatendida. La carencia de recursos económicos e infraestructura complican los procesos educativos y el desarrollo de los alumnos.

En este sentido, Alejandro Díaz afirmó que es muy difícil que un niño o un joven con oportunidad de educación se desvíe hacia actividades poco saludables o delictivas, y agregó que hay que explorar rutas para fomentar el sentido de pertenencia a las escuelas, como la conformación de ligas deportivas, pero sobre todo, la corresponsabilidad de los padres de familia en la formación de sus hijos. 

“Sembrar la semilla de la educación es cosechar el fruto de la paz” finalizó.