El país asiático vive un momento de caos tras el estallido de un movimiento social contra la prohibición de las redes sociales y la corrupción de las autoridades.
El 4 de septiembre el Gobierno de Nepal bloqueó el acceso de su población a redes sociales como X, Facebook, WhatsApp, Instagram y YouTube, debido a que estas plataformas incumplieron con un requisito recientemente impuesto en el que debían registrarse de manera oficial y permitir a las autoridades nepalíes ingresar y vigilar el contenido que se difundía a través de sus servicios.
Solo cinco plataformas han cumplidos con los requisitos fijados por el Ministerio de Comunicación e Información Tecnológica: TikTok, Viber, Witk, Nimbuzz y Popo Live.
Aunque las autoridades aseguraron que las redes sociales sancionadas podrían restablecer sus operaciones una vez hayan concluido con los trámites de registro, entre la población no gustó esta medida pues sintieron que se trató de una franca estrategia de censura.
El ánimo social ya era difícil debido a la corrupción que perdura en el país gobernado por el presidente Chandra Paudel, desde marzo del año 2023.

Es en este contexto que la población de Nepal ha iniciado una serie de protestas violentas contra las autoridades.
Miles de personas han salido a las calles de las principales ciudades, como la capital Katmandú, en donde las manifestaciones públicas han escalado en la violencia hasta llegar a niveles mortales.
Las y los manifestantes han incendiado el Parlamento y la sede de la Suprema Corte de Justicia, también han entrado a las casas de altos funcionarios, les han golpeado y saqueado sus propiedades.
El primer ministro, K.P. Sharma Oli, quien asumió su cargo en julio del año 2024, se vio orillado a dimitir.
“Renuncio al cargo de primer ministro con efecto a partir de hoy…, a fin de adoptar nuevas medidas hacia una solución política y la resolución de los problemas de conformidad con la Constitución, teniendo en cuenta la situación extraordinaria que prevalece actualmente en el país”, declaró Sharma Oli en su carta de renuncia.
Otro que ya presentó su renuncia, por cuestiones “morales”, fue el ministro del Interior, Ramesh Lekhak. El funcionario expresó su frustración tras las muertes registradas como consecuencia de las protestas violentas, que hasta el momento contabilizan 25 víctimas mortales y más de 300 heridos durante enfrentamientos con la policía.

Entre las imágenes que más han conmocionado a nivel internacional son las que corresponden a los ataques directos contra políticos y funcionarios de alto nivel, como lo ocurrido con la residencia del propio Sharma Oli, a la que prendieron fuego; lo mismo ocurrió con la casa del ex primer ministro Sher Bahadur Deuba y su esposa Arzu Rana Deuba, ministra de Relaciones Exteriores, ambos atacados a golpes al interior de su domicilio.
La peor parte se la ha llevado Rajyalaxmi Chitrakar, esposa del ex primer ministro Jhalanath Khanal, quien lamentablemente falleció como consecuencia de las quemaduras que sufrió tras el incendio de su propiedad, provocado por la turba.
Aunque Chitrakar fue trasladada al Hospital de Quemados de Kirtipur, la mujer llegó en estado crítico, mismo que no logró superar hasta que finalmente se reportó su muerte.
Otro es el caso del ministro de Finanzas, Bishnu Paudel; la muchedumbre lo agarró, le quitó la ropa y a golpes, lo lanzaron directo al río Bagmati.
Por su parte, el Ejército de Nepal ha realizado un llamado a la población, invitando a regresar la calma y a moderar el nivel de las protestas.
“… para evitar más pérdidas humanas y materiales y buscar una solución pacífica mediante el diálogo político”, dice el comunicado oficial.
Tras la abolición de la monarquía en el año 2007, Nepal es una República Parlamentaria Federal que se divide en 7 provincias y 77 distritos. Ubicada entre China e India, la joven república se caracteriza por su inestabilidad política derivada de las divisiones y los cambios de bando entre las principales fuerzas comunistas que se disputan el poder en el Congreso.
“Paren la prohibición de las redes sociales. Paren la corrupción, no las redes sociales”, es una de las consignas de lucha que se pueden escuchar estos días por todo Nepal.

Con información de BBC, MSN, RT y El Universal

















