Atenta Presupuesto Contra Productores y Zonas Rurales

Gastos desproporcionados y prioridades opacas en el presupuesto  2018

0
195

Yako Rodríguez, líder campesino dijo que la elaboración y autorización de un presupuesto como el aprobado por el Congreso para este 2018, es un acto de discriminación y de real violencia en contra la gente de la zona rural, puesto que la inversión destinada por parte del gobierno del estado al sector agropecuario es  ridícula y tendrá consecuencias lamentables en contra de hombres, mujeres, niños y ancianos que habitan en las zonas rurales de Chihuahua.

Agregó que por esa razón, agrupaciones campesinas acudieron al Congreso para pedir audiencia  a los diputados,  no a hombres o a mujeres, sino a los legisladores y representantes del pueblo, a lo cual, simplemente se negaron.

Sentenció que el presupuesto para el campo, para el sector que produce alimentos que los mexicanos llevan a sus mesas, es de 600 millones de pesos, mientras que el Congreso aprueba 14 mil millones de pesos a un programa denominado Transparencia y Combate a la Corrupción y la Impunidad. Esto, dijo, es un acto de real violencia en contra de miles de chihuahuenses que se dedican a cultivar la tierra.

 

“Por ejemplo, ese programa de supuesta transparencia, los diputados lo tuvieron que aprobar en sesión “madruguete”. Ese programa nadie lo ha sabido explicar, nadie dice qué dependencia lo va a ejecutar, mucho menos cómo y de qué se trata. Los chihuahuenses merecemos que se nos explique la formulación de este presupuesto desproporcionado y alejado de las necesidades reales de la población” dijo.

En cuanto a los evento suscitados en el la Sesión del Congreso en días pasados, el líder campesino dijo que los diputados recibieron el trato que ellos han dado a los diferentes sectores de la población;  en este caso,  en contra de la gente que vive en la zona rural.

Aclaró que los campesinos no agredieron a ninguna mujer u hombre y que no se le alzó la voz  a nadie por su calidad de género, sino que se hicieron reclamos a todos y cada uno de los integrantes de la legislatura actual,  en su calidad de diputados.

En el caso específico de Isela Torres, la diputada enfrentó a un campesino de más de 80 años de edad. A ella, aseguró,  nadie le pegó, y nadie le agredió.

“Los campesinos chihuahuenses atendemos al diálogo. La prueba está en que cada vez que lo poderes nos citan a la mesa, siempre acudimos. Son ellos los que faltan a los acuerdos y no respetan los términos de las negociaciones. El campo no tiene los tiempos de la burocracia y los hombres, mujeres, niños y ancianos del sector, ya no tenemos tiempo ni recursos que perder”.

Por último, Yako Rodríguez dijo que existe la urgente necesidad de exhibir las marcadas diferencias entre la gente que vive en y del  campo, produciendo en contra de las inclemencias del tiempo y aquellos que están cómodamente sentados en una curul al amparo de sus sueldos excesivos y repartiendo el presupuesto,  prácticamente con los ojos cerrados.